Según cuenta la leyenda, unos pastores encontraron la imagen de la Virgen junto a una fuente, en la montaña de Pallerols. Entonces, la bajaron al pueblo, pero se dice que la imagen volvió al sitio donde la habían encontrado. Por este motivo se le erigió una pequeña capilla a cuyo pie encontramos la fuente.
Esta fiesta se celebra el tercer domingo de septiembre y destaca sobre todo por el adorno que se hace de las calles por las que debe pasar la procesión.
Por la mañana, las calles se llenan de gente que, con una actividad frenética, crea pequeñas obras de arte aprovechando diferentes materiales, como el "serrín" y el “caracolillo”. Estos materiales tintados de colores y representando diversas formas, se convierten en alfombras efímeras que llenan de alegría, de fiesta y de visitantes las calles del municipio.










