Conoce el casco antiguo de la Sénia
01. Introducción ▶
¡Bienvenidos a la Sénia! Muchas gracias por elegir esta ruta a pie audioguiada con códigos QR por el núcleo antiguo de nuestro pueblo. La ruta está formada por 14 puntos.
Os proponemos un viaje en el tiempo que os llevará desde la Sénia de la época medieval hasta la contemporánea, dándoos a conocer las historias de los elementos patrimoniales más destacados de esta zona del pueblo formada por un centenar de casas articuladas alrededor de la calle Major, de la antigua calle de la Cárcel y de las callejuelas adyacentes.
En la Edad Media, la Sénia era un núcleo habitado situado en territorio de frontera, con un tipo de urbanismo que sigue la tipología de “vila closa”.
La Carta de población de la Sénia data del año 1236 y fue un ciudadano de Tortosa, Guillem de Moragues, quien, en nombre de la Orden del Hospital, autorizó a 21 familias a establecerse en este lugar, siendo rey Jaume I. ¡No pensemos, sin embargo, que era un territorio deshabitado! Tenemos numerosos restos arqueológicos que nos hacen pensar que, distribuidas por el término, había alquerías habitadas por ciudadanos andalusíes, dedicados a la ganadería y la agricultura y muchos de ellos se quedarían después de la conquista cristiana. Incluso el nombre de la Sénia tiene origen árabe, al-saniya, y remite a la máquina para elevar agua subterránea que figura en el escudo oficial del pueblo.
De esas 21 familias del siglo XIII se ha pasado a los casi 5.800 habitantes que tiene actualmente la Sénia. Es el tercer municipio en extensión de la comarca del Montsià y uno de los pueblos situados más al sur de Catalunya, en contacto con las comarcas vecinas del Matarranya, en Aragón, y del Baix Maestrat, en la Comunidad Valenciana, una mezcla de culturas y formas de hacer muy enriquecedora.
¿Nos acompañáis en este paseo por algunos de los elementos patrimoniales más destacados de la Sénia? Dirigíos al 2º punto de la ruta. Id hacia vuestra izquierda y encontrareis un magnífico mirador, la Terraza.
Redacción de los textos y selección de las imágenes: Eva Garcia Lleixà – Centre d’Estudis Seniencs (2025)
Todos los derechos reservados, tanto del texto como de las imágenes.
02. La Terraza ▶
Os encontráis en la Terraza, uno de los mejores miradores sobre el valle del río Sénia. ¿Podéis seguir con la vista el camino del río? El río Sénia nace en el macizo de Els Ports y desemboca en el mar Mediterráneo en Sòl de Riu, entre los términos de Alcanar y Vinaròs. Fue establecido como frontera histórica entre el Reino de València y el Principado de Catalunya por el rey Jaume I en el año 1240. Actualmente es la frontera administrativa entre Catalunya y la Comunidad Valenciana, pero, para nosotros, el río Sénia no es frontera, aquí nos consideramos tierras de cruce, ya que compartimos una misma forma de hablar y una misma forma de vivir, ¡tanto en un lado del río como en el otro!
¿Veis el núcleo de casas que hay frente a vosotros, situado cerca del río? Son les Cases del Riu, un barrio que administrativamente pertenece al pueblo de Rossell, ya en el Baix Maestrat, pero que está más cerca de la Sénia, en el Montsià, donde sus habitantes vienen a la escuela, al médico, a comprar... ¡paradojas de vivir junto a una frontera sólo sobre el papel!
Ahora fijaos en el risco que tenéis a vuestra derecha, tiene una altura de unos 60 metros sobre el nivel del río y se convierte en la defensa natural del casco antiguo de la Sénia. Quien fundó el pueblo en este punto tan elevado fue muy inteligente, así se ahorraban construir defensas en toda esta fachada del pueblo ¡es inexpugnable!
Desde tiempos antiguos, el río Sénia fue un recurso económico muy importante, con el establecimiento de toda clase de molinos en sus orillas: de harina, de aceite... Más adelante, fábricas de papel y de pinceles también se establecieron para aprovechar sus aguas claras y el viento que baja acanalado por el valle. El río Sénia y la proximidad de la madera de Els Ports fueron la semilla del proceso de industrialización tan temprano que vivió la Sénia, que ha llegado hasta nuestros días, como vemos en las fábricas y tiendas de muebles que tiene la población, conocidas en todo el mundo.
La Terraza donde estáis situados fue construida en los años 50 del siglo XX sobre uno de los primeros lavaderos que tuvo el pueblo, ¿queréis conocerlo? Salid de la Terraza y bajad las escaleras que encontrareis a mano derecha, o podéis dar la vuelta a la manzana de casas por la calle Bailén.
Redacción de los textos y selección de las imágenes: Eva Garcia Lleixà – Centre d’Estudis Seniencs (2025)
Todos los derechos reservados, tanto del texto como de las imágenes.
03. Lavadero, abrevadero y pescadería de la plaza Mayor ▶
Os encontráis frente a uno de los cuatro lavaderos públicos que se conservan en la Sénia, muestra de la eficiente red hidráulica que recorre el pueblo desde tiempos antiguos. Cuando en 1833 el agua llegó al centro del pueblo con la construcción de la Font Vella, que conoceréis en el 7º punto de la ruta, una parte del caudal del agua se desvió para construir un lavadero y un abrevadero en este lugar y así ofrecer servicios esenciales a la población como lavar la ropa en un lugar céntrico y dar de beber a los animales que venían de trabajar las tierras cercanas al río. Una piedra en la fachada del lavadero nos indica la fecha de 1878. El agua siempre está en movimiento, viene de la plaza y va al reguero que lleva el agua hacia el río... ¡el agua nunca se debe perder! En origen, el tejado de la construcción era a dos vertientes y se hizo plano con la construcción encima de la terraza, donde estabais hace un momento.
Fijaos en qué piedra más fina bordea el lavadero, ¡es de tanta ropa lavada encima! Los tablones de madera de la parte superior servían para colgar la ropa ya limpia y el banco corrido de la pared, para poner los barreños que se traían de casa.
A vuestra derecha, veréis otra construcción con la inscripción AÑO 1935 en el dintel. Es la antigua pescadería municipal, construida durante la República para aprovechar el agua corriente que ya venía de la fuente de la plaza. La venta de pescado fresco es un comercio en el que se necesita agua limpia y corriente continuamente.
Aunque la llegada del agua corriente a las casas hacia los años 60 llevó la instalación de lavaderos particulares y hoy en día la lavadora se ha convertido en un electrodoméstico imprescindible, hay mujeres que aún se reúnen en los lavaderos del pueblo para lavar algunas prendas, manteniéndolos como punto de encuentro y de esa manera, “fer safareig”, como decimos en catalán.
Ahora regresad a la plaza Mayor y conoceréis algunas de las construcciones más importantes de nuestra villa. La primera y más importante, nuestra iglesia parroquial, dirigíos delante de ella para continuar la visita.
Redacción de los textos y selección de las imágenes: Eva Garcia Lleixà – Centre d’Estudis Seniencs (2025)
Todos los derechos reservados, tanto del texto como de las imágenes.
04. Iglesia de San Bartolomé ▶
Estáis delante de la iglesia parroquial de la Sénia, un templo de estilo barroco terminado el año 1701, tal y como se indica en la última clave de bóveda de la nave central. Está dedicada a San Bartolomé, como patrón, y a San Gregorio y San Roque como copatrones. La Carta Puebla de la Sénia de 1236 fue redactada por Bernat de Lineola, que ya entonces se denominaba como “capellà de l’altar de Sant Bartomeu”... ¡ya veis que desde tiempos antiguos tenemos el mismo santo protector!
Podemos pensar que esta construcción sustituyó a una edificación anterior, más antigua y modesta, por la necesidad de un templo religioso mayor durante el siglo XVII cuando creció la población y la prosperidad económica lo permitió.
La fachada de la iglesia está presidida por una hornacina con la escultura de San Bartolomé. Encima, hay un frontón semicircular partido, con una decoración de grotescos, muy típica del barroco. Más arriba podéis ver una ventana con un vitral dedicado a la patrona de la Sénia, la Virgen de Pallerols, cuando se ilumina ¡es muy bonito!
Si tenéis posibilidad de acceder al interior, veréis que la iglesia está formada por una nave central con capillas laterales y un ábside de forma poligonal, presidido por el patrón y copatrones del pueblo. Fijaos en la clave de bóveda antes citada con el año 1701, situada encima del coro, y en el arco carpanel que va de lado a lado que lo sustenta, hecho con piedra de buena calidad tallada. La decoración interior es moderna porque en el inicio de la Guerra Civil, la iglesia fue desposeída de toda figura y ornamento religioso y el 21 de julio de 1936 se quemó todo en medio de la plaza, incluso un gran retablo de madera que presidía el templo. También se abrió una puerta lateral para dar un uso civil al edificio, para hacer mercado, como almacén, etc. Si os fijáis en el muro exterior de la iglesia, justo delante de la Font Vella, todavía veréis la marca de la puerta abierta durante el período de la Guerra Civil.
La nave central tiene adosada la Capilla del Santísimo, dedicada a la patrona de la Sénia, la Virgen de Pallerols. La escultura que preside la capilla es del escultor Ferran Bach-Esteve y las pinturas son del pintor Ramon Noé, que en los años 60 realizaron una colaboración muy exitosa para decorar este espacio.
El campanario que acompaña a la iglesia fue financiado por el ayuntamiento de la villa y fue terminado hacia el año 1767, tal y como indica una piedra decorada con una noria y la inscripción “AÑO 1767 – CENIA”. Está situada en lo alto, en la cara del campanario que mira al río, junto a las campanas. ¡Si afináis mucho la vista puede que lleguéis a distinguirla! Es un campanario majestuoso, con el cuerpo superior hecho con sillares rectangulares de piedra tallada, fue una gran inversión económica para los habitantes de la Sénia de aquellos tiempos.
Y después de conocer la iglesia parroquial, veremos dónde está ubicada la Casa Abadía. Subid por la calle Mayor y la encontraréis enseguida a mano izquierda. Y de esta manera pasareis el primer portal que cerraba la “vila closa”, que estaba situado en este punto de inicio de la calle Mayor.
Redacción de los textos y selección de las imágenes: Eva Garcia Lleixà – Centre d’Estudis Seniencs (2025)
Todos los derechos reservados, tanto del texto como de las imágenes.
05. Casa Abadía ▶
La Casa Abadía de la Sénia es uno de los edificios más antiguos del pueblo. A pesar de las reformas en época moderna, en su interior todavía se conservan dos magníficas arcadas de piedra apuntadas con el típico estilo de las construcciones medievales.
¿Veis tallado en el dintel de la puerta el apellido “GARCIA” y el año 1828? Esta familia, que era muy devota, fue su propietaria. En 1879, cedió el edificio al Obispado de Tortosa para fines educativos y hasta el inicio de la Guerra Civil fue conocido como el “colegio de las monjas”, por donde pasaron muchas niñas del pueblo. Tras la guerra tuvo diferentes usos y a partir de los años 50 fue destinado a Casa Abadía, como vivienda habitual del cura destinado en la Sénia.
Justo delante de donde os encontráis, tenemos otro punto singular de la Sénia, la “supuesta” casa natal del Virrey Bonet. Giraros y os explicaremos quién era este personaje...
Redacción de los textos y selección de las imágenes: Eva Garcia Lleixà – Centre d’Estudis Seniencs (2025)
Todos los derechos reservados, tanto del texto como de las imágenes.
06. Casa del Virrey Bonet ▶
Aunque son varios los pueblos que se disputan el honor de ser la villa natal del legendario Virrey Bonet, nosotros siempre hemos creído que, si realmente existió, hubiera sido “senienc”. ¿Y quién era el Virrey Bonet? Pues figura que era un joven del pueblo de nombre Josep Gabriel Antoni Francesc Bonet Vidal que durante el siglo XVIII se marchó “a hacer las Américas", aunque acabó en la isla de Madagascar, donde se casó con la hija del rey de aquel lugar tan lejano. Cuando, después de un tiempo, regresó a la Sénia para compartir su suerte y riquezas con los familiares, lo hizo acompañado de sus sirvientes negros y fue el hazmerreír de todos. El virrey, decepcionado con la gente de su pueblo, les juró que no tocarían ni un duro de su fabulosa herencia hasta que se llegara a la cuarta generación.
¿Y cómo quedó toda esa historia? Pues ocurrió que en tiempos de la Segunda República y durante los primeros años de la posguerra hubo un movimiento a nivel internacional que trastornó la vida de todas las personas de apellido Bonet. Este movimiento fue provocado por el vencimiento del plazo de cuatro generaciones establecido por el virrey de Madagascar para optar al cobro de su herencia. Fabulosa herencia que, todo hay que decir, tenía tanto de cuantiosa como de misteriosa, ¡porque nunca se ha visto un duro! Eso sí, algunas personas con malas intenciones vieron una oportunidad de ganar dinero fácil estafando a las pobres familias Bonet, prometiéndoles gestionar el cobro de la herencia, hecho que nunca se llegó a producir.
¿Leéis el texto de la placa que hay en la fachada? Dice: “En aquesta casa va néixer qui fou Virrei de Madagascar: El Rei Bonet. A trenta de mars de 1706 yo: Antoni Garcia, pbr. y vicari de la parroquial de la Cenia Batteigi a Juseph, Grabiel, Antoni, Fraco Bonet. fill lleigitim y natural de Juseph Bonet y de Maria Vidal Conguges. foren padrins Grabiel Bonet y Anna Mitjavila Conguges y avis del Batteigat. Servatis. Naisqué lo mateix dia.” “Por: Vidal Querol, Rodrigo”.
Uno de los cronistas locales más destacados de la Sénia, Rodrigo Vidal, apostó que en esta casita fuera donde nació Josep Gabriel Francesc Bonet Vidal. Sin embargo, actualmente no podemos afirmar de forma categórica que esta estrecha construcción fuera la casa natal de este personaje, ya que en un plano del pueblo posterior a 1833 vemos que este solar está sin construir y tiene función de pasillo de seguridad hacia la iglesia. Así pues, aquí no había ninguna casa... Sea como fuere, la fabulosa historia del Virrey Bonet de Madagascar pasó de generación en generación y, sea cierta o no, todavía se mantiene viva entre las familias herederas de esa mítica herencia nunca vista... ¡mirad si tuvo efecto su maldición!
Ahora regresad a la plaza Mayor e id hacia la construcción cuadrada con barandillas que se encuentra en medio, la Font Vella.
Redacción de los textos y selección de las imágenes: Eva Garcia Lleixà – Centre d’Estudis Seniencs (2025)
Todos los derechos reservados, tanto del texto como de las imágenes.
07. Font Vella ▶
Este punto representa uno de los hitos históricos de cualquier pueblo: llevar el agua corriente hasta el centro del pueblo, hecho que en la Sénia sucedió en 1833, tal como indica la piedra central del arco de la fuente. A partir de ese momento ya no se debía ir hasta el río a llenar los cántaros para tener agua para las necesidades diarias, sólo había que venir a la plaza Mayor y llenarlos de uno de los tres surtidores, ¡qué gran mejora! Fue cuando el reguero del pueblo llegó hasta la plaza Mayor gracias a la familia Martorell, industriales del papel, y la familia Vidal, propietarios, que son las dos familias con las casas solariegas justo delante de la fuente. De esta forma, ellos podían aprovechar el agua sobrante de la fuente para usos propios.
¿Y cómo es que la fuente no se construyó al nivel de la calle? Pues porque el reguero transcurre desde la cima del pueblo por debajo del pavimento, a través de una cava excavada en la roca y entonces la fuente se construyó al nivel de esta cava. En un principio, había dos rampas para los animales, una para bajar y otra para subir. En reformas posteriores se construyeron los tramos de escaleras de piedra que veis actualmente. ¿Recordáis el lavadero que habéis visitado hace un momento? Pues bien, un ramal de agua que llega a la fuente es el que se desvía hacia el lavadero, ¡toda el agua del pueblo está conectada!
Y, para terminar, ¿por qué le decimos "fuente vieja" si sólo hay ésta en toda la plaza? Pues porque en 1952 se erigió una segunda fuente, la “Font Nova”, que daba agua ya tratada, pero que se retiró en 2002 debido a las reformas urbanísticas que se hicieron en esta zona.
Ahora saldremos de la plaza Mayor y subiremos por la calle Jaume I hasta el punto conocido como el Portalet, en el cruce con la calle del Carme.
Redacción de los textos y selección de las imágenes: Eva Garcia Lleixà – Centre d’Estudis Seniencs (2025)
Todos los derechos reservados, tanto del texto como de las imágenes.
08. El Portalet ▶
Os encontráis en el punto donde había uno de los tres portales de entrada a la “vila closa” de la Sénia, conocido como el Portalet, uno de los topónimos más antiguos del pueblo. El primer portal medieval ya lo habéis pasado al subir por la calle Mayor hasta la Casa Abadía. El tercero lo veréis en el 11º punto del recorrido.
Este portal está situado estratégicamente en relación con la cañada que bajaba de la Tinença de Benifassà por la calle que queda a vuestras espaldas y atravesaba el pueblo hacia las llanuras más bajas. ¿Sabéis que es una cañada? Es un camino ganadero para realizar la trashumancia del ganado, utilizado desde tiempos prehistóricos. Éste en concreto, conectaba la zona costera y el Reino de Valencia con el interior de la península. Antes de ser urbanizada, esta zona era conocida como les Eres, ya que era donde se encontraban las eras de batir el cereal de la gente que vivía en la “vila closa” de la Sénia. ¿Atravesamos también este portal? Así entraremos en la “vila closa” de la Sénia para conocer algunos edificios más. Bajad un poco por la calle Mayor y encontrareis el conocido como Horno de Raimundo.
Redacción de los textos y selección de las imágenes: Eva Garcia Lleixà – Centre d’Estudis Seniencs (2025)
Todos los derechos reservados, tanto del texto como de las imágenes.
09. Horno de Raimundo ▶
Os encontráis delante del conocido popularmente como Horno de Raimundo, porque el último panadero fue Raimundo Garcia Beltran. Actualmente, el edificio es todavía propiedad de la familia. En la planta baja se conserva el antiguo horno de leña con falsa cúpula, el obrador y una ambientación con objetos del siglo pasado que nos hace viajar en el tiempo, ¡una auténtica joya! Sabemos que desde la época medieval éste ya era el horno comunal del pueblo y posiblemente, también había una carnicería de uso común para todos los habitantes de la Sénia más antigua.
Hasta la industrialización del proceso de producción del pan, las mujeres amasaban la masa del pan en casa y la dejaban reposar en la artesa. Después la llevaban a cocer en los hornos del pueblo, entre ellos, el horno de Raimundo, donde cocían el pan y las pastas que después comerían durante la semana. Como ven, todo son tradiciones que se van perdiendo, como los hornos de pan tradicionales, ¡una lástima!
Ahora continuad por el callejón que está a mano izquierda y llegareis a la calle Cardenal Cisneros, aunque todo el mundo le conoce como calle de la Cárcel y ahora conoceréis el motivo.
Redacción de los textos y selección de las imágenes: Eva Garcia Lleixà – Centre d’Estudis Seniencs (2025)
Todos los derechos reservados, tanto del texto como de las imágenes.
10. Ayuntamiento viejo y cárcel ▶
En medio de esta calle adyacente a la calle Mayor se encuentra el conocido como Ayuntamiento viejo, porque aquí estaba ubicada la Casa de la Villa del pueblo hasta su traslado a la ubicación actual en 1981. ¿Y de dónde viene esto de la calle de la Cárcel? ¿Veis una pequeña puerta de madera con cerrojo y una ventanita con reja?
¡Pues esto es nuestra cárcel! Aunque, en realidad, es un calabozo de tamaño modesto donde encerraban durante unos días a las personas que habían cometido alguna falta leve o en caso de que el hecho fuera grave, es donde esperaban a ser trasladadas a la cárcel de Ulldecona, sede de la partida judicial.
Pero la historia de esta edificación se remonta a la época medieval puesto que pensamos que aquí estaba ubicada la Casa del Comú desde el otorgamiento de la carta de poblamiento, ya que es uno de los sectores de población más antiguo.
En tiempos modernos, la construcción ha sido modificada. De la fachada actual destaca la puerta principal y una sencilla decoración de cariz popular esculpida en las dovelas del arco del balconcito de la planta superior, ¿la veis? De su interior destacamos los cortejadores que se conservan en las ventanas principales de la planta superior. En el caso de la fachada posterior que da al río, son unas pequeñas repisas junto a la ventana para sentarse y disfrutar del paisaje del valle del río Sénia, ¡un buen lugar para cortejar! En las últimas obras de rehabilitación que se realizaron en el edificio, se derrumbó una parte del suelo y se “descubrió” un sótano excavado en la piedra viva. Posiblemente, hacía función de almacén y allí se guardaba el grano y otros alimentos propiedad del Comú de la Vila durante la época medieval, para así garantizar el abastecimiento a la población en caso de asedio y que debiera cerrarse el acceso a la villa cerrada.
Si vais hacia la derecha, encontrareis un mirador y unas escaleras que suben del río, es la conocida como Cuesta derecha, os explicamos su historia en el próximo punto.
Redacción de los textos y selección de las imágenes: Eva Garcia Lleixà – Centre d’Estudis Seniencs (2025)
Todos los derechos reservados, tanto del texto como de las imágenes.
11. Cuesta derecha ▶
¡Habéis llegado a la que conocemos como Cuesta derecha y justo aquí estaba el tercer portal de la “vila closa” de la Sénia! Era el que cerraba el acceso al pueblo desde el río en lo alto de la cuesta. De esta manera, ya tenemos todo el núcleo medieval bien protegido de las amenazas exteriores. Entonces, el acceso se hacía por un túnel que pasaba por debajo de la casa que tenéis a vuestra izquierda y así era un punto más fácil de controlar.
Esta cuesta hasta el río, que sube bien derecha, de ahí su nombre, fue muy transitada hasta que el agua llegó al centro del pueblo con la construcción de la Font Vella, como hemos visto en el 7º punto de nuestro recorrido. También era la conexión desde tiempos medievales con los molinos comunales de harina y aceite, situados cerca del río y de uso público para la gente del pueblo. Desde el mirador donde se encuentra puede verse algunos restos de estas edificaciones, testimonios de un pasado reciente donde el agua del río era la fuerza motriz básica de muchas industrias.
Ahora tomad la calle a vuestra derecha para volver a la calle Mayor y subid un poco, encontrareis un punto lúdico de la Sénia antigua, el antiguo Trinquete.
Redacción de los textos y selección de las imágenes: Eva Garcia Lleixà – Centre d’Estudis Seniencs (2025)
Todos los derechos reservados, tanto del texto como de las imágenes.
12. Antiguo Trinquet ▶
Donde ahora solamente veis una pared había un espacio de ocio habitual en la mayoría de las poblaciones del País Valenciano y zonas limítrofes: el Trinquete, donde se practicaba el juego de pelota, actualmente conocido como pelota valenciana. Era un solar comunal sin construir, como vemos en planos antiguos, donde los habitantes de la Sénia venían a distraerse con este juego tan popular en aquellos tiempos. Durante el siglo XIX el solar del Trinquete fue vendido a un particular, como la mayoría de los bienes del común de la villa de la Sénia, para obtener ingresos extras para cubrir los gastos municipales. Y allí mismo fue construido un local también de ocio, pero de un cariz diferente: un café con sala de espectáculos, también conocido como Lo Trinquet. Y más adelante, en 1922, el ocio dio paso a la industria, y la familia Garcia instaló la segunda fábrica de pinceles que tuvo la población. Actualmente, el espacio ha sido adaptado como vivienda particular. ¡Ya veis como un único espacio puede tener usos muy variados a lo largo de la historia!
Continuamos nuestro paseo y subimos la calle Mayor hasta la Torre mirador que encontrareis en el extremo.
Redacción de los textos y selección de las imágenes: Eva Garcia Lleixà – Centre d’Estudis Seniencs (2025)
Todos los derechos reservados, tanto del texto como de las imágenes.
13. Torre mirador de la calle Mayor ▶
Ya hemos llegado a lo más alto de la calle Mayor que articula la “vila closa” de la Sénia. Y aquí es donde encontramos la torre de defensa, característica de este tipo de urbanismo. Podían ser torres más grandes o más pequeñas, o haber más de una.
Aquí en la Sénia recientemente se ha recuperado esta torre que se descubrió casualmente.
Aunque ya se intuía su función, la identificación de una abertura de tipo saetera dirigida hacia el valle del río confirmó esta hipótesis, porqué ¿qué otra función podía tener una saetera si no era de defensa? Una saetera es una abertura estrecha y alargada en sentido vertical, con forma de embudo en su interior y plana en el exterior. Desde dentro de una torre puedes disparar flechas o proyectiles, ¡pero que alguien desde fuera consiga pasar alguna por aquella abertura tan estrechada es muy difícil! Entonces, nuestro pueblo tenía una torre de defensa de origen medieval que se había utilizado como vivienda particular hasta hace bien poco. Su recuperación se basó en conservar la estructura externa, destacar su saetera y dar acceso a la planta superior para disfrutar de unas fantásticas vistas sobre todo el valle del río Sénia.
Si continuáis por la calle a la izquierda de la torre, la calle Galileu, llegaremos al último tramo de nuestra visita.
Redacción de los textos y selección de las imágenes: Eva Garcia Lleixà – Centre d’Estudis Seniencs (2025)
Todos los derechos reservados, tanto del texto como de las imágenes.
14. Calle Galileu ▶
Ya llegamos al final de nuestro paseo juntos y lo terminaremos en el tramo de la calle Galileu, uno de los sectores más antiguos de la Sénia. Fijaos en lo alto de las fachadas de las casas, algunas conservan el tipo de construcción original, con mampostería vista o encalada. ¿Sabéis qué técnica es la mampostería? Son piedras de diferentes tamaños y formas ligadas con mortero de cal, arena y agua, es uno de los sistemas más típicos de construcción popular, que después permitía encalarlo por encima.
Pero volvamos a las paredes, ¿veis qué ventanas tan pequeñas hay? ¿y cómo son de gruesas las paredes? Incluso hay alguna estrecha saetera y alguna pared con forma de talud. Hay que imaginar que toda esta cerradura de pared era la antigua muralla medieval de protección, formada por los muros posteriores de las casas de la calle Mayor, que constituían el perímetro de la “vila closa”.
Cada propietario cuidaba del mantenimiento de su tramo de pared de protección posterior. Cuando el pueblo creció, se autorizó la abertura de grandes ventanas y puertas a pie de calle, puesto que la función de protección de la muralla había perdido su sentido original.
Al final de la calle Galileu encontraréis la calle Jaume I o de la Noria, que antes habéis subido hasta el 8º punto en el Portalet. Ahora cogedla a mano derecha y si la seguís todo recto hacia abajo llegareis a la plaza Mayor.
Llegados al final de nuestro recorrido, esperamos que el paseo que os hemos ofrecido os haya resultado agradable, hayáis aprendido muchas cosas sobre nuestro pueblo, la Sénia, y sus habitantes que, desde bien antiguo, han querido ofrecer un pueblo acogedor a toda la gente que nos visita. ¡Muchas gracias y hasta la próxima!
Redacción de los textos y selección de las imágenes: Eva Garcia Lleixà – Centre d’Estudis Seniencs (2025)
Todos los derechos reservados, tanto del texto como de las imágenes.
Mapa itinerario audioguiado




